lunes, 8 de agosto de 2011

Formas Históricas del Género Lírico


Formas históricas del género lírico

Existen dos grandes grupos de composiciones líricas: las que mantienen una estructura definida (en su contenido o forma) y las que se presentan libremente, sin estructura predeterminada. Dentro del primer grupo, trataremos las formas históricas más conocidas:
Soneto – Romance – Oda – Balada – Décima

El soneto: Composición estrófica compuesta por dos cuartetos (estrofas de cuatro versos cada una) y dos tercetos (estrofas de tres versos cada una). Su temática es principalmente amorosa.  Observa el ejemplo:

Soneto a laura
Paz no encuentro ni puedo hacer la guerra,
y ardo y soy hielo; y temo y todo aplazo;
y vuelo sobre el cielo y yazgo en tierra;
y nada aprieto y todo el mundo abrazo.
Quien me tiene en prisión, ni abre ni cierra,
ni me retiene ni me suelta el lazo;
y no me mata Amor ni me deshierra,
ni me quiere ni quita mi embarazo.
Veo sin ojos y sin lengua grito;
y pido ayuda y parecer anhelo;
a otros amo y por mí me siento odiado.
Llorando grito y el dolor transito;
muerte y vida me dan igual desvelo;
por vos estoy, Señora, en este estado.
(Francesco Petrarca)
El romance: Estrofa compuesta por un número irregular de versos octosílabos con rima asonante en los versos pares. El origen de esta composición está en la Edad Media. Los antiguos Cantares de Gesta se fragmentaron, conservando aquellos episodios más significativos y dinámicos. Surge así una composición breve y desligada entre sí: el Romance. Observa el ejemplo:

-¡Rey don Sancho, rey don Sancho!,
no digas que no te aviso,
que de dentro de Zamora
un alevoso ha salido;
llámase Vellido Dolfos,
hijo de Dolfos Vellido,
cuatro traiciones ha hecho,
 y con esta serán cinco.
Si gran traidor fue el padre,
mayor traidor es el hijo.
Gritos dan en el real:
-¡A don Sancho han mal herido!
Muerto le ha Vellido Dolfos,
¡gran traición ha cometido!
Desque le tuviera muerto,
metiose por un postigo,
por las calle de Zamora
va dando voces y gritos:
-Tiempo era, doña Urraca,
de cumplir lo prometido.
(Traición de Vellido Dolfos, Anónimo)
La oda: Composición que se caracteriza por desarrollar una alabanza y reconocimiento a una persona, objeto o realidad que se considere digno de merecerlo. Famosas son las odas elementales de Pablo Neruda. Conozcamos un fragmento de una de ellas:

Aquí en la isla
el mar
y cuánto mar
se sale de sí mismo
a cada rato,
dice que sí, que no,
que no, que no, que no.
(...)
No puede estarse quieto,
me llamo mar, repite
pegando en una piedra
sin lograr convencerla.
(ODA AL MAR)
La balada: Se caracteriza por su tono sentimental y melancólico. Estas características validan la relación que se establece con el concepto popular de “balada” y que designa una composición musical que conlleva quejas amorosas. Ejemplo:

Él pasó con otra;
yo le vi pasar.
Siempre dulce el viento
y el camino en paz.
¡Y estos ojos míseros
le vieron pasar!

Él va amando a otra
por la tierra en flor.
Ha abierto el espino;
pasa una canción.
¡Y él va amando a otra
por la tierra en flor!
( Gabriela Mistral, Balada.)
La décima: Estrofa de diez versos octosílabos con rima consonante que se distribuye en forma determinada. Respecto de su temática, en la mayoría de los casos, reconocemos la presentación de un tema en los cuatro primeros versos. En los últimos cuatro, el desenlace. Por lo tanto, los dos versos del medio son el nexo entre el inicio y el final. Observa el ejemplo:

Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.
(Calderón de la Barca, La vida es sueño)